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04 febrero 2013

One of us

 
 
 
   Hace mucho que no escribo, siempre me cuesta volver tras los descansos vacacionales. Continúo atenta a los blogs que  me interesan pero no encuentro el momento para actualizar los míos. Sin embargo hoy he decidido que el motivo era suficientemente importante para retornar, y voy a postear lo mismo en los dos blogs.
 
UNO DE NOSOTROS
 
 
 
    "One of us" (Uno de nosotros) es una iniciativa que pretende la protección jurídica de la dignidad, del derecho a la vida y de la integridad de todo ser humano desde la concepción, en los ámbitos de competencia de la UE.
 
     Esta iniciativa nace de la sociedad civil y promueve una cultura de la vida en la Europa de hoy, que ponga en su centro a cada persona en su dignidad.
 
    El objetivo principal es respetar al embrión humano en su dignidad e integridad. Para ello trata de que la UE se comprometa a no realizar más financiaciones de actividades que suponen la destrucción de embriones humanos, como en investigación, ayuda al desarrollo o salud pública.
 
    Se necesitan un millón de firmas de entre al menos siete países europeos para que la Comisión Europea atienda la petición. En cada país hay además un número de firmas fijado, y en España se necesitan 40.500 firmas.
 
    Nosotros ya hemos firmado. Ahora te toca a ti, firma y pásalo para que otros puedan también unirse. Cada uno cuenta, es uno de nosotros.
 


10 septiembre 2012

Juegos Paralímpicos 2012


 
 
   Han acabado los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. Dejo esta imagen de Matt Stutzman, arquero sin brazos que se ha llevado la medalla de plata en su especialidad. Magnífico.
 
    El medallero español ha pasado de 17 medallas en los olímpicos a 42 medallas en los paralímpicos. ¿Repercusión? Yo no sigo mucho el deporte, no veo ninguno en concreto, pero he sintonizado más estos Juegos Paralímpicos que los Olímpicos.
 
    Estas personas tienen todo mi respeto y admiración. Les doy las gracias por estar ahí, por luchar cada día en un mundo en el que parece que no puedes ser nada sin un 'fisico perfecto'. Ellos nos demuestran que no es más importante tener dos piernas, o dos brazos, o medir 1.80  que luchar por lo que uno quiere con las armas de las que dispone.
 
    Lo triste es la falta de repercusión, que en la sección de deportes del telediario sea más importante si Alonso sube al podio que todos ellos (recordemos que han traído 47 medallas), y que no aprovechen los medios para transmitir los valores de tenacidad y sacrificio que ellos ostentan. No, no es posible dar visibilidad a eso si lo que se trata de transmitir constantemente es que los minusválidos no tienen una vida digna. ¿O no se trata de eso cuando se da vía libre a un aborto únicamente porque el niño tenga sólo una pierna, o un labio leporino? ¿Es menos digno de vivir la vida un ciego, un sordo, un paralítico? No puede serlo, ¿menos digno de qué, de vivir qué cosas? Tratan de vendernos que un niño con discapacidad (física o psíquica) no podrá ser feliz, será una gran frustación para la familia y no podrá hacer las cosas normales de los niños y jóvenes de su entorno. ¿Pero qué no podrá hacer? ¿No podrá dar amor? ¿No podrá recibir amor? O es que no podrá salir de fiesta hasta perder el control, o que no podrá acostarse cada día con una persona diferente. ¿Es eso dignidad de la persona? 
 
Replanteémonos quién puede decidir qué vida es digna de ser vivida.
  
 

21 marzo 2012

Aborto selectivo: señores de la muerte


Hará cosa de un año me contaban una historia terrible. Una mujer, embarazada de gemelos, había decidido abortar a uno de ellos porque tenía Síndrome de Down (SD). Cuando, un tiempo después, le estaban realizando pruebas rutinarias para ver cómo se desarrollaba la gestación del gemelo sano se percataron de que el hijo que seguía creciendo en el seno de la madre era el pequeño con Síndrome de Down.
La madre (si así podemos llamarla) decidió, llena de dolor por haber perdido a su hijo sano, abortar, esta vez sí, al  niño con SD.
La primera vez que lo escuché me estremecí de dolor, por ese niño no querido por su madre, por ese otro al que mataron por miedo a sufrir y a que sufriese siendo hermano de un niño con SD (¿habrían sido capaces de decirle algún día que fue gemelo de otro niño?) y por la mujer que no llenará nunca el vacío de dos hijos asesinados en su vientre.
Hace poco, en España, la historia se ha repetido (¿cuántas veces habrá ocurrido algo similar sin que tengamos noticias de ello?). Esta vez el embarazo gemelar se conseguía al octavo intento in vitro. Pero uno de los dos bebés tenía problemas cardíacos y los padres decidieron que se practicase un aborto selectivo. El médico erró el tiro. Tras practicar otro aborto piden responsabilidades al médico y una indemnización. Buscan justicia.
Pero, ¿quién hará justicia a esos dos niños? Todavía hoy no entiendo que tantos 'médicos' y 'personal sanitario' se lucren con la matanza de niños indefensos. Y ¿dónde queda el juramento hipocrático? De todos es bien sabido que el Código de Ética y Deontología Médica de la Organización Médica Colegial compromete a los médicos con una serie de, digamos, principios éticos. Ese código se basa en el llamado 'juramento hipocrático', y en él encontramos entre otras cosas lo siguiente:
No daré ninguna droga letal a nadie, aunque me la pidan, ni
sugeriré un tal uso, y del mismo modo, tampoco a ninguna mujer daré
pesario abortivo, sino que, a lo largo de mi vida, ejerceré mi arte pura y
santamente.
Considero que un código tal es intrínseco a la vocación médica. ¿O no desea uno estudiar medicina para curar? Un médico ha de procurar la vida, ha de ayudar con su buen hacer a las personas que a él recurran, y no entiendo ni entenderé que por ninguna causa (tampoco la avaricia) utilicen su conocimiento para procurar la muerte.